
Lamborghini ha presentado en el Auto Show de Ginebra su más reciente creación: el majestuoso Gallardo LP-570-4 Superleggera, un súper deportivo de ensueño en el que se han modificado todos sus elementos y aerodinámica para dotarlo de un desempeño y prestaciones aún más brutales.
Más dinámico, ligero, potente y afinado, el Lamborghini Gallardo LP 570-4 Superleggera (las siglas LP indica la posición del motor “Longitudinal Posterior”) es el nuevo tope de una oferta que rivaliza con los Audi R8 5.2 FSI, Aston Martin V12 Vantage, Corvette ZR1, Ferrari 458 Italia, Nissan GT-R SpecV o el Porsche 911 Turbo S. Recoge el legado del modelo lanzado en 2007, y del que se han comercializado 618 unidades en un solo ejercicio.

Con 570 Hp, es el Gallardo de serie más potente y rápido de la historia. Estamos ante la enésima evolución de un automóvil ya mítico que vio la luz allá por 2003. Muchos aseguran que se trata del broche de oro final para un modelo que pronto dejará paso a su esperado y desconocido sucesor.
Estilo único y cautivador
En el apartado estético, lo que más llama la atención son la cantidad de aditamentos aerodinámicos que encontramos a lo largo y ancho de toda la carrocería. Al igual que un deportivo de carreras, esta versión se caracteriza por unas grandes tomas de aire delanteras, unos bajos totalmente lisos para que el flujo de aire se concentre en el difusor y un alerón trasero de pequeñas dimensiones en la zaga. De manera opcional se puede sustituir este alerón por uno de mayor tamaño.
Entre sus características destacan los rines exclusivos de aleación forjado y negros, de 19 pulgadas combinadas con neumáticos Pirelli P Zero Corsa 235/35 y 295/30 de alto contacto extremadamente ligeras y específicamente desarrolladas. Presenta modificaciones externas ideadas para optimizar la aerodinámica a partir de los trabajos realizados en el túnel del viento. Por ejemplo, cambia la defensa frontal, ahora de corte tridimensional y con tomas de aire trapezoidales recedidas.

Cuenta con faros de alumbrado diurno mediante led y algunos elementos negros que le otorgan, según la marca, el aspecto de un tiburón. Con todo, las modificaciones aportan mayor caudal aéreo para refrigerar la mecánica, y también mejor apoyo vertical a ritmo fuerte. La zaga agrega un difusor más largo y un spoiler que, opcionalmente, puede ser más grande.
Carrocería y bastidor son, como en otros Gallardo, de aluminio, con perfiles moldeados y extrusionados. Sin embargo, y para ahorrar peso, en el Superleggera la luneta posterior y las laterales son de policarbonato, material que también se extiende a la ventanilla que incluye la cobertura del motor -ésta de fibra de carbono-, diseñada para admirar la mecánica desde el exterior. La fibra de carbono toca al spoiler trasero, los bajos y otros elementos.

También son de este material el túnel de transmisión -robotizada automático secuencial mediante levas en la caña de la dirección e-gear de 6 relaciones, aunque sin coste puede ser manual con las mismas marchas-, los paneles interiores de las puertas y la mayoría de la consola, además de la estructura de los asientos, estos de tipo baquets forrados en tejido Alcántara. No prescinde de aire acondicionado ni de elevalunas eléctricos.
Son negros el techo y la mayoría de revestimientos interiores, aunque el cliente puede solicitar costuras en contraste de colores verde, amarillo, naranaja y gris, éste de doble tonalidad. Para el exterior, tonalidades Verde Ithaca -en las imágenes-, Giallo Midas, Arancio Borealis, Grigio Telesto, Nero Noctis y Bianco Monocerus.

Como clarifica su apellido, una de las mayores preocupaciones se ha centrado en la reducción de peso, y por ese motivo la fibra de carbono se ha convertido en la principal aliada. Además de en la parte exterior del vehículo, la fibra de carbono se abre paso en el habitáculo para posarse sobre la palanca de cambios, el túnel de transmisión o los paneles de las puertas. Con este mismo objetivo, la piel ha dejado paso a la Alcántara, aunque quizás habría merecido la pena ceder unos kilos a favor de un interior a base de fibra de carbono y pieles de primera calidad.
Este Lamborghini “aligerado” pesa 10 kilos más que el anterior Superleggera que salió al mercado en 2007 (1,330 Kg.) pero gracias a sus 40 caballos extra no hay ningún Gallardo que pueda hacerle sombra. En esta ocasión del conocido bloque V10 atmosférico y con inyección directa (que también monta el R8) característico de este modelo, se han conseguido extraer nada más y nada menos que 570 caballos gracias a diversos ajustes en la electrónica. También se ha logrado reducir el gasto de combustible en casi un 20% respecto a su predecesor, homologando ahora una media de 13,5 l a los 100 km.

Mecánica y tren motriz
De serie, se asocia la caja de cambios manual-robotizada de 6 relaciones E-Gear. Con ella, este Gallardo realiza la maniobra del sprint en apenas 3,4 segundos, alcanzando los 200 Km/h en sólo 10,2; la velocidad máxima es de 325 km/h. Para salir desde parado con la máxima aceleración posible sin pérdidas de velocidad, podemos activar la función “Thrust mode”, denominación que utiliza Lamborghini para su sistema de salida, algo cada vez más frecuente entre los superdeportivos (consulta aquí nuestras impresiones sobre el “Launch Control” del X6 M). Por su parte, los más puristas también podrán optar por un cambio manual de seis velocidades.
Cómo no, lo realmente importante de esta versión es la estricta dieta a la que ha sido sometido. Frente a su antepasado más inmediato, el Gallardo LP 560-4, consigue arañar a la báscula hasta 70 kilos, merced al empleo de fibra de carbono a diestro y siniestro. Sin renunciar a la tracción total (en condiciones normales el reparto de par es 30/70) y a elementos de confort como el equipo de audio o la climatización, este vehículo es más ligero que el flamante Gallardo edición especial LP 550-2 Valentino Balboni de sólo dos ruedas motrices.

El chasis, dotado de ESP -con distintos modos de funcionamiento, e incluso completamente desconectable-, se beneficia de una calibración específica, según la marca a partir de la experiencia obtenida en la Lamborghini Blancpain Super Trofeo. Es más firme, tanto que según el fabricante se trata de una versión muy próxima a la competición. Por frenos, pinzas de aluminio de 8 pistones en el tren motor anterior -de 4 en el posterior- y discos ventilados de 365 y 356 mm que, en opción, pueden ser carbocerámicos combinados con pinzas de 6 pistones.
Como extras, ofrece desde cinturones de seguridad de 4 puntos a extintor, jaula interior homologada configurada por barras antivuelco, iluminación del vano motor mediante led -extensivos a los umbrales y el habitáculo-, alarma, alfombrillas especiales, pack de almacenaje, navegación multimedia, dispositivo para elevar el frontal -y esquivar obstáculos como rampas y bordillos-, apertura remota de garaje, cámara de marcha atrás, un pack adicional de carbono que toca la consola, el freno de mano, parte del volante, manecillas interiores de puertas y panel de la instrumentación... También se puede beneficiar del programa de personalización de la marca Ad Personam.

El Superleggera podrá equipar frenos carbono-cerámicos, cinturones con cuatro puntos de anclaje, barras antivuelco o un extintor. Para los que no lo sepan, como viene siendo habitual en la firma italiana, la nomenclatura utilizada para bautizar al vehículo nos desvela sus características principales. En esta ocasión, 570 hace referencia a su potencia en CV y Superleggera a la reducción de peso que se ha llevado a cabo. Como siempre, las siglas LP (Longitudinale Posteriore) nos indican la ubicación del motor y el número 4 está referido a que posee tracción a las cuatro ruedas. Sobre su precio aún no se sabe nada de nada, pero lógicamente sólo estará al alcance de unos pocos afortunados.
